9.- CONCLUSION 3ª: O NOS RADICALIZAMOS Y NOS AGRUPAMOS O NOS LAMINAN

      En el Apocalipsis de San Juan se decía que el número, la cifra, la clave, el nombre secreto de la Bestia era 666. Hoy el nombre clave en castellano de la Bestia es Mastrique (Maastrich en el idioma original). Porque es el nombre del bestial y desesperado intento del bloque de clases dominante europeo para salir (él, por supuesto) con bien de la actual pavorosa crisis económica mundial que agota el "capitalismo real" y que es mas grave que la pasada de 1929-1945. Como lo demuestra el que la caída de la Bolsa de Tokio (pérdida del 56% de 1989 a 1992) haya sido mayor que la de la Bolsa de Nueva York de 1929 a 1932. La Bestia de Mastrique supone el desmantelamiento del mal llamado "Estado de Bienestar", la abolición y anulación de conquistas obreras logradas al precio de cien años de luchas de clases europeas y, para Euskadi Sur, la deslocalización empresarial, la desertización industrial, la conversión de los vascos en un pueblo de camareros/as, putos/as, caddies de golf, azafatos/as turísticos, cocineros y miembros de grupos de Coros y Danzas para divertir/honrar/alimentar turistas y la mutación de Euskal Herria Sur en tierra de Emigración, españolizada y desnacionalizada.

      Contra el letal proyecto de la Bestia de Mastrique no hay defensa dentro de la economía política capitalista. Sólo una enérgica resistencia colectiva, capaz de conectar con otros pueblos europeos y de pasar a una ofensiva anticapitalista puede salvar no ya la soberanía vasca sino su propia existencia como nación diferenciada y autoidentificada.

      Requisito imprescindible para ello es acumular y agrupar fuerzas en torno a un polo radicalizado y lúcido, que comprenda bien la global y vital importancia de lo que está en juego. Y requisito de ese requisito es que las y los jóvenes del MLNV sean capaces de movilizar inteligentemente al amplísimo segmento de alrededor de cien o ciento cincuenta mil jóvenes que tienen características sociológicas, psicológicas, axiológicas, emotivas y preferenciales casi idénticas a las de las y los jóvenes del MLNV con la sola (pero crucial) diferencia de que NO VOTAN, se abstienen.

      No se trata de organizarlos y encuadrarlos. Se trata de sintonizar con ellas y ellos. De convencerles de que HAY QUE MARCHAR SEPARADOS PERO GOLPEAR JUNTOS. Uno de los golpes conjuntos que hay que convencerles de que es necesario que den es precisamente el de votar en las cruciales próximas elecciones europeas y votar HB. No es el golpe conjunto más importante que hay que dar pero sí el más vital del próximo curso.

      Naturalmente será preciso, para ello, convencerles con hechos de que votar HB será emitir un voto radicalmente anticapitalista, radicalmente anti-Mastrique, radicalmente antiimperialista, radicalmente antisexista, radicalmente antirracista, radicalmente subversivo del des-orden existente, un voto abiertamente beligerante para lograr una Euskadi libre, independiente, socialista, reunificada y euskaldun. Un voto beligerante para lograr por las buenas o por las malas recuperar la soberanía nacional en nuestro espacio geopolítico propio de forma que el ejercicio de esa soberanía nos permita destruir el Modo de Producción Capitalista en ese espacio, desconectarlo de la Bestia de Mastrique y construir una sociedad y una economía diferentes, diáfanas e igualitarias, solidarias con todos los pueblos y todas las clases oprimidas del planeta, con ese sexo-genero oprimido (las mujeres) que constituyen la mayoría absoluta de los oprimidos y con todas las especies vivientes que son nuestros compañeros de viaje en la Nave espacial Tierra, también en peligro de extinción por la locura genocida y despilfarradora de esa tríada: la Bestia de Mastrique, la Bestia Japonesa y la Bestia USA.

      No será fácil. Pero o lo hacemos o nos laminan. Y para hacerlo basta con convencer a las/los jóvenes abstencionistas de que sólo tienen su paro que perder pero una Euskadi libre y socialista que ganar.

      página anterior al indice żEn Euskal Herria se prepara una revolución? a la página principal